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2013-02-06

UNA HERENCIA INESPERADA

Acababa de crear este blog cuando me llamó MyLady (1) a contarme que compró un frasquito de perfume y que me lo piensa regalar. Ella compra aquellos combos de imitaciones de fragancias famosas que venden de 4 por $20.000, detalle que le agradezco porque siempre me da el que menos le gusta o de plano me pregunta cuál quiero antes de elegirlos. 

Su llamada y la sincronicidad con el nombre del blog me hicieron recordar a mi abuelita Bibidi Babidi Bu (2), que fue su inspiradora y de quien espero que su espíritu siga iluminándome desde el cielo donde merece estar.

Bibidi Babidi Bu fue, como casi todas las mujeres de su época y clase social, una mujer desposeída. Dura palabra para calificar a una persona a la que quiero tanto pero es la que mejor la describe. Siendo una mujer casada, ella no poseía absolutamente nada de lo que la rodeaba: la casa en la que vivía había sido comprada con el dinero de mi abuelo, al igual que su ropa, los alimentos que cocinaba para la familia, etc. De la misma manera me atrevería a decir que mi abuela no poseía sus ideas, ya que a partir de 1954 se le permitió elegir al presidente de la república pero -por supuesto- ella votaba por el que mi abuelo dijera. Ni hablar de expresar una opinión sobre la crianza de los hijos o participar en las decisiones de cómo llevar el hogar.

¿Qué podría yo haber heredado de una mujer desposeída? Tal vez lo único que le fue permitido cultivar y apropiarse: su forma de ser, su manera de estar en el mundo como toda una dama (que también motiva el apodo de mi madre). Una de sus enseñanzas más significativas fue la de que una mujer que se preciara de tal nunca saldría de su casa sin llevar encima "aretes, perfume y pañuelo". Lema que yo he modificado para darle la fuerza de tres letras 'P' y además me serví de la doble significación de los pendientes como joyas o como aquello que está aún sin terminar.

Valga esta entrada como póstumo homenaje a mi abuela Bibidi Babidi Bu, dama cachaca de las que ya no se ven y permítaseme suplicarle aquí que me siga enseñando cómo tratar bien a las personas sin importar quiénes son ni de dónde vienen. 

Ahora iré a casa de MyLady a elegir un perfume que enloquezca caballeros...

Notas:

(1) MyLady: es el apodo que le tenían en su colegio a mi madre, por sus modales recatados que sobresalían entre el desorden adolescente de los tempranos años 70.

(2) Bibidi Babidi Bu: la cancioncilla mágica del Hada Madrina de Cenicienta en la película de Disney. Así, tierna y mágica era mi abuelita que ya no está con nosotros.

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